Hay partes de Ibiza que merecen ser descubiertas de otra manera, no sólo vale acercarse para darlas por visitadas, sino que más bien, te piden que las vivas. Eso mismo ocurre en el norte de Ibiza, un lugar tan repleto de paisajes de toda clase y rincones por descubrir, que merecen mucho más que un simple vistazo.

A continuación te vamos a mostrar las mejores actividades y maneras de adentrarte en esta bella zona de la isla que sólo se dejará conocer por los visitantes más intrépidos.

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Andando

Pasear es la actividad al alcance de todos y por eso, cualquiera puede conocer parte del encanto de esta zona de Ibiza con tan sólo dar un par de pasos. Hay muchísimas rutas para conocer los lugares más insospechados del norte, tales como el Faro de Moscarter, un icono del paisaje de Portinatx, que sólo puede ser visitado tras una caminata. También puedes optar por conocer el interior de la isla con una ruta más intensa que parte de Sant Joan para adentrarnos en los senderos de sa Cala de Sant Vicent y parte de Morna. Pero para el que simple y llanamente quiere pasear, la orilla de las playas del norte como Aigües blanques o Cala Boix o los rincones del pueblo de Sant Miquel como Es Portixol y su puerto, son perfectos para desconectar mientras caminas.

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A pedales

La bicicleta es también uno de los mejores medios para adentrarse en la Ibiza más indómita, aquella que se esconde en la cima de montañas perdidas y que recorre los caminos rurales más atractivos del interior. El BTT es ya casi un estilo de vida en Ibiza y son muchas las rutas establecidas para que no te pierdas ningún detalle que conforma el paisaje típico rural de la isla. Existen rutas para los ciclistas más experimentados que te llevarán a conocer los lugares más inesperados de Cala de Sant Vicent o la costa secreta del poniente norte, con calas como Caló de s’Illa o es Canaret, incluso hay recorridos para los que buscan ponerse a prueba como el recorrido del Valle de Morna. Si prefieres algo más sosegado, nada mejor que un paseo por las calas de Santa Eulàlia o las bellas vistas de Na Xamena.

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Bajo el agua

Con los pies sobre la tierra es como la mayoría de la gente conoce la isla, pero si hay una cara que es más desconocida que otras, esa es la submarina, pues, bajo el mar, Ibiza también es un deleite para la vista. Campos de Posidonia Oceánica, pecios, peces de todos los tamaños y colores, acantilados llenos de vida y quizás alguna tortuga son algunas de las maravillas subacuáticas de las que presume la isla. Para los que buscan dar un paseo bajo el mar, ¿por qué no algo de snorkel? Es una buena manera de descubrir las especies más próximas a la costa. Con tan sólo alejarte un poco de la zona arenosa ya podrás darte cuenta de la variada fauna y flora que posee el Mediterráneo. Playas como Cala d’en Serra o Cala Mastella, con arena y roca en su lecho, se prestan con facilidad a mostrarte fondos marinos de impresión. Si por lo contrario, buscas algo más, el submarinismo es también una fabulosa manera de conocer el Mediterráneo. En zonas como Portinatx donde encontramos “La Catedral” o la Illa Murada de Sant Miquel son algunas de las  inmersiones más bellas que podrás disfrutar si eres amante del submarinismo.

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A golpe de remo

Para terminar, te proponemos descubrir Ibiza desde el mar, un paisaje que probablemente estés poco acostumbrado a contemplar y sólo al alcance de navegantes. Para ello, te recomendamos que te apuntes al deporte de moda, el Paddle Surf, una manera muy sencilla y agradable de pasear por la costa. En lugares como el Port de Sant Miquel podrás alquilarlos para, por ejemplo, recorrer su bahía y descubrir sus distintas calas, aunque, si lo prefieres, también puedes contratar las excursiones de distintas empresas de aventura que hay en la isla como SUP Ibiza. En cambio, si quieres disfrutar del paseo sentado, también puedes recorrer esta costa en kayak, en emocionantes excursiones como el recorrido de Cala Xarraca a es Canaret o de Es Figueral a el Caló Roig, lugares mucho más inaccesibles si los quisieras visitar por tierra.