Las razas autóctonas Pitusas son el recuerdo vivo de nuestros antepasados, de la vida y la cultura ibicenca de antaño. Son especies de una calidad sin igual, adaptados a Ibiza y Formentera como ninguna otra raza pero que, ahora, se están volviendo razas raras de ver, ya que las 5 razas se encuentran en peligro de extinción por la falta de ganaderos en nuestras islas y lo complicado que resulta la cría de estas especies, ya que requieren de unas condiciones muy especiales. Tres de ellas ya tienen el reconocimiento de raza autóctona (oveja, cabra y gallina) y las otras dos tienen la calificación inferior de agrupación racial (porc negre y conejo) que comentaremos en otro post próximamente.

Lo que tenemos claro es que su calidad es excelente y son el epicentro de nuestra gastronomía local.

“Una sobrasada hecha con porc negre es de mucha más calidad que cualquier otra. O un flaó hecho con queso de cabra u oveja de aquí está mucho más bueno que cualquier otro.” Xavi Prats Marí, presidente de la Federación Pitiusa de Razas Autóctonas. (FEPIRA)

Foto: Ca´n Pere Mussona

Foto: Ca´n Pere Mussona

La Gallina Eivissenca

Diferenciada claramente de las demás gallinas de las Islas Baleares gracias al color rojizo de sus barbillas, un mayor peso y una cresta más pequeña, nos encontramos con uno de los puntos básicos de la economía rural ibicenca aportando carne y huevos a las casas, constituyendo una fuente importante de proteína en la alimentación de los ibicencos. Dentro de la raza de gallina ibicenca encontraremos tres variedades reconocidas: Negra platejada, Blat platejada y Negra barrada.

Los estudios de descripción y caracterización de esta raza comenzaron en el año 2006 y finalizaron en el año 2012 con el reconocimiento oficial de Raza en Peligro de Extinción. Actualmente se está llevando a cabo un programa de acciones de extrema urgencia que incluyen la revisión morfológica y la actualización del censo entre otras, con tal de poder realizar de manera adecuada las tareas de conservación de esta raza.

Foto: Elmundo.es

Foto: Elmundo.es

La Cabra Eivissenca

La cabra ibicenca es también es conocida como Cabra Pitiusa o de Formentera y ha estado presente en las explotaciones rurales de Ibiza y formentera desde hace muchos años junto a las ovejas. Hay pocos antecedentes que nos permitan saber el origen étnico de esta población, debido a la variedad de características que encontramos en ellas, pero que sin duda es totalmente diferente a la Cabra Mallorquina. Su aptitud productiva ha sido, por un lado la producción de cabritos para consumo y por otro lado la producción de leche destinada a la elaboración de quesos (muy preciados en las islas).

Durante las últimas décadas del siglo XX, la introducción de otras razas foráneas de cabra más productiva han puesto en peligro la existencia de la Cabra Ibicenca. Por eso en el 2006 se creó la Asociación de Criadores de la Cabra Pitiusa para fomentar la conservación de esta.

Actualmente la raza continua en gran peligro de extinción debido a su bajo censo (147 especímenes registrados en 2016) La asociación sigue luchando por proteger esta raza y a finales de 2017 el presidente de la Federació de Races Autòctones (FEPIRA), Xavier Prats pidió incluir esta raza, además de la gallina y la oveja, dentro del sello «100% Autóctona»

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L’Ovella Eivissenca

La Oveja Ibicenca es un animal entroncado con el ganado ovino del Mediterráneo occidental, como el resto de razas ovinas baleares, pero con unas características específicas que la hacen totalmente diferenciable de estas. Es una raza que ha estado presente en las casas payesas ibicencas desde hace muchos años, ya que abastecía de carne y leche a las familias, constituyendo así una pieza clave en su alimentación. Desafortunadamente en la actualidad esta oveja está en grave peligro de extinción debido a la introducción durante el siglo pasado de otras razas foráneas ovinas selectas y más productivas.

A pesar de gozar de un Libro Genealógico y un Estándar Racial aprobado desde 2002, un Programa de Conservación que se inició en 2004 y una asociación de criadores que da apoyo y fomento a la raza desde el 2005, la raza se encuentra actualmente en un estado crítico de grave peligro de extinción. La Asociación de Criadores de Oveja Ibicenca es una asociación pequeña, con pocos socios y poca capacidad económica y de infraestructura. Situación agravada por el hecho de vivir en una isla casi plenamente turística, donde ante un sector terciario imponente, el sector primario es muy reducido y su producción se destina mayoritariamente al autoconsumo. Esto complica la obtención de fondos económicos propios que favorezcan una adecuada gestión y funcionamiento de la asociación y hace que dependa de convocatorias de ayudas públicas para poder subsistir. A pesar de todos estos factores adversos, la asociación todavía está viva y quiere seguir luchando por la conservación de la raza que cuenta con 246 animales reproductores (con un alarmante reducido número de machos) a un total de 19 explotaciones (datos de diciembre 2015) localizados en las se de Ibiza y Formentera, donde recientemente a esta última se ha confirmado existencia de un reducto de una población adicional.