Ibiza es un lugar de importantísima y antigua tradición vinícola, por la influencia contraída a lo largo de su historia de pueblos como fenicios, griegos o romanos.

Las fincas ibicencas tan características de la isla, consiguieron mantener el cultivo de la vid, así como el proceder de la elaboración del vino para el consumo propio a lo largo de los siglos. Tradición transmitida de padres a hijos hasta el día de hoy. Y nos encontramos en días importantes en todo lo relativo a la elaboración de este regalo de las tierras de Ibiza.

Acabamos de terminar con el maravilloso proceso de vendimia y estamos en plena elaboración de los diferentes caldos. Recepción, estrujado, fermentación, prensado, crianza en barrica o crianza en botella y su salida al mercado. Este proceso tiene pequeñas variantes para los casos de vino tinto o blanco.

Las variedades autóctonas de uva son, la Monastrell y Garnacha en tintos, y la Malvasía (“grec” en ibicenco), para los blancos. En los últimos años se han ido introduciendo otras variedades, que sin duda ayudan a mejorar la calidad y amplitud los caldos producidos en Ibiza.

A partir de 1990 comienzan a surgir bodegas en Ibiza, que buscarán la calidad frente a la calidad, son producciones limitadas. A modo general decir que se obtienen unos vinos de aromas profundos, provocadores y balsámicos, con cuerpo suave pero estructurado, ideales para acompañar y maridar cualquier plato de la gastronomía tradicional de Ibiza, bajo la denominación “Vinos de la Tierra”.

Veamos las bodegas Ibicencas,

Bodega Can Maymó, situada en el norte de la isla de Ibiza, en Sant Mateu. Pequeña bodega que conserva el carácter familiar (Costa y Torres). Sus antiguas viñas de San Mateo, de variedades autóctonas, se han ido renovando, incorporando variedades nuevas (tempranillo, merlot y syrah). Generalizando son vinos complejos, elegantes y distintos, con personalidad propia, propios del clima y terreno de Ibiza.

La Bodega y finca ecológica Can Rich, es la mayor de la isla. Utiliza todo el cultivo de la finca al vino, a la elaboración del aceite de oliva y el típico licor de hierbas ibicencas.  La bodega está situada en Buscastell, posee un total de 20 hectáreas ( 17 de vid y 3 de olivo ) y se cultivan monastrell, tempranillo, merlot, cabernet sauvignon y syrah para tintos, y malvasía y chardonnay para blancos. Es la única bodega ibicenca que además elabora vino espumoso.

La Bodega Sa Cova, la más antigua de todas, está situada en Sant Mateu, cuenta con nueve hectáreas de viñedos donde se cultiva tempranillo, monastrell, syrah, malvasía y moscatel. La bodega cuenta con barricas de roble americano y francés al 50%. Se elaboran vinos tintos, blancos y rosados. Sa Cova fue un precursor al investigar cómo elaborar y mejorar el caldo tradicional conocido como vino payés.

La Bodega Totem Wines, apuesta por la elaboración de sus caldos con la uva autóctona ibicenca, monastrell. Se tomó la decisión de plantar viñas viejas (40 a 60 años) y de “pie franco” sin injertar, con la intención de que se absorba al máximo la esencia de la tierra pitiusa y que su antigüedad aporte una concentración total de sabores y aromas. Sus vinos se someten a diferentes crianzas y formas de elaboración, pero siempre artesanales.

Buenos y variados vinos de Ibiza. Que los disfrutéis.