Buscando la playa ideal verás que la isla tiene tantas propuestas como para nunca repetir. Cada rinconcito de la costa tiene su encanto que la hace especial: playa de rocas, casetas de pescador, arena fina, aguas tranquilas, fondos marinos interesantes… ¿Tú también deseas encontrar ese lugar especial que te haga sentir como en el paraíso?  Te mostramos una de las calas más sorprendentes de la isla, uno de los paraísos del norte donde contarás con todos los servicios necesarios para disfrutar del paisaje al máximo y de una forma cómoda. Acompáñanos a pasar un día de diversión en Portinatx.

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Portinatx y alrededores

Lo primero que debes saber sobre esta playa del noroeste de la isla, es que no es sólo una, sino más bien tres que se distribuyen a lo largo de la bahía y se conocen como: Arenal Gros, Arenal Petit y Port de Portinatx. Este último es el que se encuentra más apartado con todo tipo de servicios de alquiler como velomares, hamacas o equipamiento de deportes náuticos. Es el rincón más pescador de las tres pues en su bahía acampan varios llauts, barco clásico de las baleares. Los arenales, que se encuentran más próximos a la zona hotelera, son rincones de reposo donde las aguas transparentes y poco profundas es el paisaje que impera. Un cómodo paseo marítimo conecta ambas playas y toda la zona está repleta de restaurantes y tiendas que harán que vivas un día de playa con total comodidad. La playa es ideal para la gente que busque tranquilidad o quiera un lugar bello y seguro para que disfruten los más pequeños de la casa ya que es un litoral sin fuerte oleaje ni grandes profundidades. Además, aparte de las maravillosas calas que comprenden Portinatx, muy cerca encontramos Cala Xuclar y Cala d’en Serra, dos calas con un encanto especial y apartadas del centro turístico donde también vale la pena pasar a contemplar y disfrutar de las vistas, sobre todo si es con una cerveza bien fresquita en cualquiera de sus chiringuitos.

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Qué Hacer

La gracia de playas tan variadas y bien equipadas como Portinatx es que existe una actividad perfecta para cada visitante. En todas los arenales podrás adquirir hamacas y sombrillas para practicar la actividad preferida y apta para todos, el descanso estival, ese merecido momento de desconexión frente al mar donde las preocupaciones son mínimas. Si prefieres algo de acción, alquila un velomar o kayak para explorar la zona, sin duda las aguas tranquilas del Mediterráneo son perfectas para dar paseos por mar. Si prefieres la tierra firme, nada como dar un paseo por el norte de esta playa en busca de su mítico faro, una senda que te permitirá conocer el lado más salvaje de esta costa e incluso contemplar una puesta de sol sobrecogedora. Una excursión más sencilla y con algo de historia, es la de la torre de defensa de Portinatx, otro monumento muy interesante que se alza sobre los acantilados al sur de las playas. Bajo el agua también te esperan aventuras, en Portinatx opera el centro de buceo Subfari, una ocasión perfecta para disfrutar de una experiencia irrepetible que te llevará a conocer los fondos marinos de Portinatx donde existen muchas cuevas por explorar repletas de fauna de toda clase. Si nunca has probado bucear con bombona, seguro que Ibiza es un lugar estupendo para comenzar.

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Dónde Comer

Al ser un núcleo turístico, Portinatx concentra una gran variedad de restaurantes de toda clase, algo imprescindible si viajas con niños y quieres tener la mesa puesta cerca de la playa. Además será sencillo que encuentres un restaurante que guste a pequeños y grandes y porque la concina internacional está presente en la carta de la mayoría de ellos. Pero si buscas algo más auténtico, la carretera que da acceso a Portinatx cuenta con muchos desvíos a otras playas de esta parte de la costa donde destacan Cala Xuclar, Cala Xarraca y S’Illot des Renclí, tres playas muy auténticas en las que encontrarás el sabor de la gastronomía marinera de Ibiza. Un gran ejemplo es el exquisito Guisat de Peix cuyo aroma inunda las mesas del restaurante S’Illot, un plato único en una cala igual de única, una recomendación solo apta para los más gourmets.