De camino a Sant Miquel de Balansat encontramos un buen número de restaurantes interesantes en los que podemos disfrutar de todo tipo de gastronomía, desde la típica ibicenca hasta la más variada cocina internacional. Aquí os traemos una serie de recomendaciones de los mejores.

En el kilómetro 1 de la carretera, antes de llegar a Santa Gertrudis, encontramos la Masía d’en Sort, un lugar muy especial, tanto por su arquitectura como por su gastronomía. Se trata de una auténtica masía catalana de más de 200 años de antigüedad que abrió sus puertas como restaurante en 1976. Cuenta con un gran jardín y terraza para disfrutar las noches de verano rodeados de flores y naranjos. Es también un lugar para el arte, ya que las paredes están llenas de cuadros de la artista Nieves Puente. La cocina es refinada y se define como “creativa mediterránea”. Todo un placer para los sentidos.

En la carretera de Sant Joan kilómetro 9,5 encontramos el restaurante Nagai, con cocina japonesa y de fusión. El establecimiento está situado en una casa payesa de 200 años de antigüedad y es fruto del proyecto de un futbolista ibicenco y una hostelera italiana. Un lugar ideal para disfrutar en verano de la terraza y en invierno de la chimenea. En la carta podemos encontrar recetas japonesas (sushi, tempura, makis…) todo ello elaborado con materiales de primera, como arroz orgánico o wasabi casero. También se pueden encontrar platos de cocina fusión y exóticos cócteles en los que se mezclan ingredientes como el jengibre.

En la carretera de Sant Miquel también nos encontramos el restaurante Amalur, uno de los que está considerado como uno de los mejores restaurantes de la isla. Es un restaurante de inspiración vasca con vocación mediterránea, como ellos mismos se definen. Está situado en una bonita casa de campo y entre los platos que se pueden degustar están la sopa de mozzarella con tomatitos confitados, el solomillo de cordero con glaseado de miel, el tartar de atún con puré de cebolla o el foie fresco de pato sobre lecho de manzanas.

Poco antes de llegar a Santa Gertrudis está  el restaurante Can Caus, de cocina sencilla y tradicional y centrado en los embutidos ibicencos. Con una bonita terraza, este establecimiento ofrece productos a la parrilla con ingredientes de la isla, además de platos típicamente ibicencos como la ensalada payesa o el arroz de matanzas. El dueño del restaurante también cuenta con una industria alimentaria en la que destacan los productos típicos como quesos y sobrasadas que también se pueden degustar en Can Caus.

En la misma carretera de Sant Miquel encontramos el restaurante Can Pau, regentado por una cocinera catalana. Abierto desde hace treinta años, es un establecimiento ya con solera situado también en una bonita casa de campo con una acogedora terraza. Los platos son típicamente mediterráneos con gran influencia catalana e ibicenca, ya que podemos encontrar esqueixada, escalivada, crostes u otros platos como el steak tartar o las manitas de cerdo. Entre los postres, profiteroles o crema catalana.

En el mismo pueblo de Santa Gertrudis está el Bistro La Plaza. Con decoración rústica, música francesa y con un bonito jardín lleno de naranjos y palmeras, en él se pueden encontrar deliciosos platos como caracoles, mejillones al vapor, sopa de cebolla, steak tartar o una estupenda y esponjosa tarta de queso.

Finalizamos este recorrido gastronómico por la carretera de Sant Miquel en el mismo pueblo, en Sant Miquel, donde encontramos La Luna nell’Orto un restaurante italiano y mediterráneo. Con una carta que se transforma y se renueva constantemente, ofrece platos “hechos con amor” como les gusta decir a ellos. Los mejores productos isleños con una extensa carta de vinos tanto de España como de Italia.