Durante la segunda semana del mes de mayo, entre los días 9 y 11, Ibiza se cita con la historia. La ciudad y el casco antiguo de Dalt Vila volverán acoger con gran éxito la Feria Medieval.

Acontecimiento que evoca durante unos días la época del medievo para conmemorar su declaración como Patrimonio de la Humanidad. La UNESCO consideró en diciembre de 1999 al recinto amurallado de Dalt Vila como la acrópolis y fortaleza costera mejor conservada del Mediterráneo. Asimismo a las praderas de posidonia oceánicas, cuna de la rica biodiversidad marina de las islas Pitiüses, la necrópolis fenicio-púnica de Puig de Molins y al asentamiento fenicio de sa Caleta.

La Feria Medieval es un gran evento cultural que convierte al casco antiguo de Dalt Vila en un gran teatro al aire libre. El ambiente festivo inició su andadura el viernes 11 por la tarde desde el barrio de la Marina. Calles, plazas y baluartes se ornamentaron con banderolas, telas y colgaduras de gran viveza y color para representar al medievo. Un concurrido espectáculo con actuaciones, conciertos y representaciones teatrales animado por artesanos, artistas, juglares, faquires, malabaristas, nobles, bufones, músicos, mercaderes y orfebres convertirieron a la zona alta de la ciudad de Ibiza en un gran escenario.

Los viajeros que visitaron la isla durante esta semana de mayo tuvieron una ocasión divertida y mundana para descubrir y recorrer el casco antiguo de Dalt Vila y sus intramuros.

El itinerario empezó en la plaza de la Catedral, donde los cetreros, domadores de aves rapaces, exhibieron sus artes; En la plaza del Ayuntamiento se levantó una haima en la que se poduiron degustar un deleitoso té acompañado de unas dulces pastas árabes y en los Jardines de la Curia se recreó un campo romano tomado por centinelas. Por las calles empedradas de la ciudadela se experimentó una atrayente mezcla de olores, colores y sabores procedentes de medio mundo. Una gran variedad de tenderetes artesanales, gastronómicos y orfebres ofrecieron una extensa diversidad de productos, embutidos, quesos, chocolates, especias, marroquinería, jabones, fragancias.

El recinto amurallado de Dalt Vila tiene su entrada principal en el Portal de ses Taules, un puente levadizo localizado en el mercado viejo de Ibiza, en pleno corazón del barrio de la Marina. El casco antiguo es toda una pequeña ciudad amurallada compuesta por siete baluartes Sant Pere, otra de las entradas, Sant Jaume, Sant Jordi, Sant Bernat, Sant Joan, Santa Tecla y Santa Llúcia y un sin fin de calles empedradas, plazoletas y escaleras de piedra. Siendo el enclave artístico y cultural más importante de la isla por sus museos, galerías de arte, bellas iglesias, conventos de clausura, centros de interpretación y pequeños palacetes.

Esta fiesta evoca nuestro legado, raíces, costumbres y tradiciones multiculturales que han influido en el carácter y esencia de Ibiza.