Ya llegó, los almendros de Ibiza recobran la vida y nos regalan esa explosión de color que impregna cada unos de los rincones de nuestra isla querida.

Es verdad que siempre que pensamos en Ibiza nos vienen a la mente esas fabulosas calas de aguas azules, de arena fina, y el calor del sol. Pero hoy nos centraremos en este acontecimiento excepcional, que no tiene nada que ver con las playas, ni el verano, ni nada semejante. Y que de verdad, merece mucho la pena contemplar. Los campos repletos de almendros en flor en Ibiza, la mayoría de blanco, aunque también los hay rosas. Este fabuloso acontecimiento empieza según la subida de temperaturas, pero suele asomarse a finales de enero y dura aproximadamente 5 semanas.

Durante el mes de febrero, en Ibiza, parece que la naturaleza vuelve a renacer, con esa explosión de color de los almendros, y ese manto blanco, al florecer. Un espectáculo digno de ser visto de cerca. Son miles de almendros, impregnados por toda la isla que al unísono nos avisan de que el invierno llegará a su fin y se acerca la primavera, la vida. Y qué forma más hermosa de avisarnos. La naturaleza siempre nos sorprende.

Hay lugares donde la acumulación de almendros es mayor y por tanto esta maravilla natural es realmente especial. Lugares como el valle conocido como el “Plà de Corona” en Santa Agnés, o también los campos de la zona de Sant Joan de Labritja y Sant Miquel de Balansat.

Recomendamos a todos los visitantes caminar entre esos campos en flor. Un recorrido que nadie se quedará indiferente. Un espectáculo gratuito que nos ofrece la naturaleza, y de obligada visita para los viajeros que visitan la isla en los meses de invierno.

El municipio de Sant Joan de Labritja,  zona más verde, natural y protegida de la isla, es un lugar perfecto para asistir a este momento único del florecimiento de los almendros. Además podemos aprovechar para conocer sus muchos rincones vírgenes, su fauna, cultura y porqué no, también a sus gentes. Un lugar que invita al descanso, a la armonía y que exhibe atractivos únicos en todas las épocas del año. Como este que comentamos ahora en invierno. Están a disposición del visitante, decenas de rutas a pie o cicloturistas que facilitaran la fusión entre el pasajero y la naturaleza.

Para aquel que quiera conocer a fondo y adentrarse en la gran riqueza medioambiental y cultural de Sant Joan de Labritja, pueden visitar el Centro de Interpretación de Es Amunts.

Fantástico regalo de la naturaleza. Almendros en flor.